En un noche cualquiera, quería ir a comprar algunos artículos al centro comercial pero, para mi sorpresa, el auto no arrancó, parecía estar muerto. Tan lamentable situación me colocó en un terrible dilema pues, debía llevar a mi hija Rosy a la primaria por la mañana y de ahí tomar paso al banco donde laboraba, la única solución era viajar en transporte público hacia la escuela y, después, tomar un taxi para llegar lo más pronto posible al trabajo.
—Agárrate fuerte de mi mano y no me sueltes por nada del mundo.— indiqué con claridad a mi hija. Abordamos el metro y esperamos pacientemente a que el vehículo arrancara.
—Siempre creí que todos vestían traje igual que tú, papá.—me dijo Rosy. Yo sólo sonreí y, después de cinco estaciones y de soportar a un sinfín de pordioseros y vendedores ambulantes, dejé a mi hija a tiempo en la escuela.
Ya por la tarde, durante la cena, Rosy me preguntó —Papá, ¿Por qué me pediste que te tomara fuerte de la mano esta mañana?—
La inocencia de la pequeña me conmovió, ciertamente nunca antes habíamos viajado en transporte público. —Bueno, hija, fue por seguridad.—
—Pero ya tengo nueve años, no me perdería. Además, tengo el teléfono celular por si llegara a perderte de vista.—
—Lo sé, pero a veces eso no es suficiente.—
—Explícate, papá.— mi hija siempre tan curiosa.
—Verás, yo sé que tú eres una niña muy inteligente, también sé que si llegáramos a quedar separados entre un tumulto de gente, no te costaría nada encontrarme. Sin embargo, hay ocasiones en las que no está en tus manos la situación.— el rostro de la niña parecía confundido —Hay personas malas, Rosy, personas que buscan aprovecharse de alguna distracción ajena para beneficiarse ellos mismos, hay quien puede robarte y hacerte cosas horribles.—
—Ah, ya entiendo...— dijo Rosy mientras parecía meditar un poco más — ¿Y por qué te enojaste tanto con las personas que subían a vender cosas o a pedir limosna?—
—Pues porque son personas que molestan a los demás, además que viven fuera de la ley, quien sabe de dónde provendrán sus productos. Por gente como esa, nuestro país cada vez está peor, siempre están viviendo a costa de lo que la gente trabajadora gana dando clases, cargando cajas o arando el campo, son unos rateros y mentirosos.— por un momento olvidé que con quien hablaba era mi pequeña hija, nunca me habían agradado los vendedores ambulantes y los limosneros.
—Entonces... ¿son malos?— preguntó.
—Sí, lo son.—
—¿Y por qué esa gente lo hace?—
—Ya te lo dije, porque son malas personas.— respondí un poco harto de tanto cuestionamiento.
—¿Y qué es ser malo, papá? ¿Quién decide quién es malo y quién no lo es?—
—Las acciones de una persona deciden si es buena o mala.—
—Tú eres malo papá.—
—No— respondí— trato de no serlo, siempre...—
—No fue una pregunta— me interrumpió Rosy —Tú eres malo.—
—¿Porqué lo dices, hija?— pregunté sorprendido.
—Porque también tú te aprovechas de las situaciones y distracciones de otros para beneficiarte, también vivimos del trabajo de otras personas que día a día se rompen la espalda dando clases, cargando cajas o arando el campo, ¿Qué te diferencia a ti de las personas que vimos esta mañana? ¿Quién es el malo en realidad?—
—Hija, yo...—
—Yo sé cuál es la diferencia entre ustedes dos... —me interrumpió de nuevo— tú trabajas para un banco, para un hombre rico que sólo busca hacerse más rico, ellos hacen lo que hacen porque no tienen otra manera de conseguir para comer. El malo aquí eres tú papá, porque mientras la gente señala a las personas carentes de oportunidades y de forma de vida como personas malas, tú haces prácticamente lo mismo a la luz del día, en sus narices y nadie te dice nada, ¿Sólo porque vas vestido de traje tienes derecho a ser juzgado diferente?—
Por un largo y angustioso momento me quedé sin palabras, cuando por fin el nudo en mi garganta se desató, sólo atiné a decir —Vete a tu cuarto, estás castigada por un mes.—

Bien, interesante como siempre.
ResponderEliminarSabes el unico detalle es que el analisis de la niña sugiere a alguien de mas edad, no se, pero creo que 9 años son pocos, supongo que depende de la cultura donde se haya formado, pero si, creo que un par de años mas me hubieran agradado un poco.
La vida es dificil lo se, :( la forma de salir adelante no siempre es la mejor, creo que entiendo tu punto, cada quien ve su propia perspectiva, siendo que las situaciones pueden ser similares, nos equivocamos al decir que alguien hace mal la forma en que sale adelante.
Una buena leccion de la vida como nos tienes acostumbrados, está claro que te gustan estos puntos tan escabrosos y tristes, sigue asi Aeron, esperamos tu proximo relato o capitulo saludos.
solo tengo una duda mas...
¿Acaso Rosy vive en cierta "ciudad" donde la gente marginada anda por doquier y de pronto comienzan a creerse super sexys e inteligentes?, XD
Sorry, no lo resistí :)