sábado, 28 de abril de 2012

Ocho Lados. [Capítulo 5]

 
Capítulo 5: El Caos.

—¡No! ¡No! ¡No! Debes juntar las manos detrás de la nuca del rival, si lo tomas como lo estás haciendo no lograrás retenerlo y te tendrá a merced sin guardia ¡Carajo!— El maestro 'Dogo' parecía especialmente molesto ese día, y su furia recaía sobre el alumno en turno.

—Maestro, acaba de llamar Eddie Sánchez.— dijo Eze apenado —Me informa que tampoco podrá asistir hoy al entrenamiento.—

—¡Bah! Como si hiciera alguna diferencia si viene o no, es basura al igual que este sujeto.— señaló al alumno que sólo hizo un gesto de desagrado.



—Bueno, lo cierto que es hay cierta sequía de talento por aquí,— sonrió Eze —y no quiero presionar maestro, pero si no presenta un prospecto para "El Caos" es muy probable que nuestro gimnasio pierda patrocinios.—

—¿Y qué carajo quieres que haga? ¿Acaso los buenos peleadores se pueden cultivar en la tierra?—

—Creo que Álvin Tabet tiene potencial.—

—Tabet, es un buen elemento, tiene entrega y parece sentirse muy cómodo en la pelea de pie, pero...—

—Pero no es Roland Morán,— Interrumpió Eze —Maestro, debemos aceptarlo, si seguimos esperando a encontrar a alguien idéntico a Roland, en dos años estaremos en la calle y sin patrocinios. Tenemos a Álvin Tabet y es lo que hay, debemos enfocarnos con él y hacerlo quedar en un decente lugar en "El Caos".—

—¿Cuánto tiempo nos queda?— preguntó 'Dogo'.

—Tres meses, quizá cuatro si no se arregla lo de la tansmisión por radio...—

—Poco tiempo— bufó 'Dogo' pero como tú dices: "Es lo que hay"—

A día siguiente, muy temprano en la mañana, Álvin Tabet llegaba al gimnasio del maestro 'Dogo'.

—¡Buenos días bros!— típico saludo en él — ¿Están listos para empezar?—

—Hoy entrenaremos un poco de sambo, ¿Lo conoces?— respondió secamente 'Dogo'.

—Jamás en mi vida lo había escuchado, maestro. ¿De qué se trata?—

—Muéstrale Eze...— el sparring tomó a Álvin por uno de los brazos y con una extraña maniobra lo levantó por los aires y lo azotó de forma violenta contra la superficie alfombrada. Acto seguido, tomo una de sus piernas y aplicó una mortífera llave a la rodilla que hizo a Álvin rogar piedad — Eso es el sambo, una disciplina rusa de sometimiento, ¿estás listo para algo así?—

—Maldita sea, ¡Claro que sí!— respondió Álvin con su entusiasmo característico y sobándose la rodilla.

—Que bueno escuchar eso, porque pienso hacerte trabajar para que participes en "El Caos", representando al Gimnasio.—

Las palabras de 'Dogo' sorprendieron a Álvin —¿"El Caos"? Cielos maestro, no sé si estaré listo para algo así...—

—Por supuesto que no lo estás, pero yo me encargaré de que lo consigas a tiempo, si me escuchas y tienes paciencia, lo vas a lograr.—

—Pues... si usted lo dice.— no se escuchaba mucho interés de su parte.
—A partir de hoy, entrenaremos seis horas en lugar de dos, y te apegarás a la dieta que voy a otorgarte.—

—¿Dieta? — protestó Álvin.

—Sí, dieta. Si quieres hacer un papel destacado en "El Caos", debes seguir un estricto régimen de peleador profesional.—

—Pero...—

—¿Qué?—

—Nada, nada... está bien, sigamos.— se conformó el nuevo pupilo.

Durante las próximas tres horas, 'Dogo' se encargó de pulir las no tan desarrolladas habilidades de su nuevo prospecto, mientras Eze servía como muñeco de pruebas en cada una de las prácticas. Cuando el entrenamiento estaba por terminar, alguien entró al Gimnasio.

—¡Espero no interrumpir!— dijo Omar Rodríguez, el gordo y risueño amigo del maestro.

—Siempre lo haces, pero nunca me importa, adelante.— respondió cortésmente 'Dogo' —Eze, repasa la técnica de raspada lateral, es la que más se le está complicando a este imbécil.—

—¡No hay necesidad de insultos!— reclamó Álvin.

—¡Cállate y sigamos!— respondió Eze.

El maestro 'Dogo' y su amigo, caminaron hacia un rincón donde había sillas para descansar, ambos tomaron asiento, destaparon un par de botellas de cerveza y se pusieron al día de lo acontecido en sus vidas.

—¿Recuerdas a ese tipo que vivía cerca de la vecindad 21? El calvo.— comentaba Rodríguez.

—¿Mauri?—

—Sí, ese, bueno... su mujer fue una de las carnicerías hace un par de días, me comentó que hace poco lo asaltaron y le clavaron una navaja en el vientre, cerca del parque "Manantial".—

—Carajo, que mal.— respondió indiferente 'Dogo'.

—Lo sé, pero bueno, dime ¿Dónde está "El diamanete"?—

El maestro hizo una mueca y dio un largo trago a su cerveza —Él... se fue.—

—¿Se fue? Pero... ¿Cómo? ¿No era tu campeón?—

—Lo era, es el mejor alumno que he tenido...—

—¿Entonces?— Rodríguez no entendía nada.

'Dogo' dio el último sorbo a su cerveza y destapó otra botella —Después de la pelea contra Jax, esos hijos de perra ni siquiera lo dejaron salir de la arena cuando ya me lo habían arrebatado.—

—¿Quienes?—

—Agentes, estúpidos agentes. Le ofrecieron un contrato de $700,000 y el muy canalla vendió su trasero al diablo.— la furia se sentía en las palabras del maestro.

—¡Qué hijo de puta!—

—Lo sé, ahora necesito a otro sujeto y, lo mejor que tengo, es ese payaso que está recibiendo una paliza de parte de Eze.— dijo el maestro señalando a Álvin.

—Debo decir que no es precisamente el mejor de tus muchachos— Rodríguez soltó una de sus típicas carcajadas.

Por los próximos minutos, el maestro y su amigo no se dirigieron la palabra hasta que, finalmente, 'Dogo' rompió el silencio.

—Entonces... ¿Mauri murió?—

—¡Dios, no! Afortunadamente no, sigue en recuperación. Es muy triste ver que sucedan cosas como estas, hay demasiada delincuencia en todos lados.— se lamentó Omar Rodríguez.

—Así es, esto apesta.— 'Dogo' dio otro largo trago a su cerveza y destapó una más.

—¿Sabes? Ahora que lo recuerdo, creo que puedo ayudarte con tu problema.— sonrió el hombre gordo.

—Ya te dije que no soy alcoholico...

—No me refiero a eso, imbécil— respondió Rodríguez

—¿De qué hablas, entonces?— preguntó 'Dogo'.

—Bueno, naturalmente tu nuevo chico es bastante... malo, por así decirlo. ¿Tenía experiencia profesional en combates?—

—Ninguna, sólo vino porque le gusta el deporte, pero no nació con talento, si esto sólo fuera de actitud...—

—Fíjate que el otro día conocí a un chico que te podría interesar...—

'Dogo' dio otro largo trago a su cerveza —Dime más...—

—Hace poco fui a llevar una carga de carne a una tienda en el sur, desafortunadamente cuando llegué había sucedido una tragedia— esta vez, quien dio un largo trago a la cerveza, fue Rodríguez —Hubo un asalto a mano armada a la tienda del cliente y, bueno, asesinaron a mi cliente.—

—Diablos, terrible...—

—Lo sé, ahora su hija es la que intenta mantener en pie esa tienda.—

—Conmovedora historia, Omar, pero ¿Cómo me puede ayudar esto?— se quejó el maestro.

—A eso voy, calma...— se aclaró la garganta —la chica que quedó a cargo del negocio culpa del incidente al único empleado que tiene el lugar, el chico faltó a trabajar ¿cuál crees que fue la razón?—

—Déjate de idioteces y habla...—

Rodríguez rió —El muchacho faltó a trabajar por ir a participar a un torneo de Artes Marciales Mixtas, supongo que no fue nada profesional pero, según me enteré después, el muchacho estaba por pelear la final de ese torneo cuando sucedió el incidente en la tienda.—

—Suena interesante, pero— dudó 'Dogo' — ¿El tipo querrá venir a la capital sólo para entrenar? y, más importante aún, ¿Cómo puedo estar seguro que ese sujeto no es un petardo más como estos?—

—Si le hablas sobre profesionalismo, el muchacho vendrá, me dijo que tiene varios problemas económicos, así que sería fácil convencerlo, además que dice necesitar ingresos extra para ayudar a la hija del tendero a superar la crisis, ¡aceptará!—

—Bueno... aún no has respondido mi otra pregunta.—

Rodríguez volvió a sonreír —A diferencia de tu nuevo chico, este muchacho tiene experiencia profesional como boxeador. Es algo ¿no?—

—Sí, eso serviría bastante, quizá lo invite a venir ¿Cómo lo localizo?— 'Dogo' se terminó una cerveza más y destapó otra botella.

—Te daré el número de la tienda y ahí podrás encontrarlo o te dirán donde buscarlo— Rodríguez sacó una pluma y busco una hoja de papel para anotar el número de teléfono —La encargada se llama Maya Vélez—

El maestro recibió el papel con el teléfono anotado—¿Y cómo dices que se llama tu campeón?— preguntó.

—Tiene un nombre bastante curioso, no debes burlarte— Rodríguez se carcajeó —se llama... Hakan Silvera—

El maestro 'Dogo' dejó caer su cerveza, el impacto de la botella contra el piso distrajo a Eze y Alvin de su práctica y sorprendió a Omar Rodríguez —¿Qué te sucede? ¿Estás bien?— preguntó su amigo.

—Hakan Silvera...— fue lo único que 'Dogo' pudo decir.

1 comentario:

  1. Excelente capitulo compañero, fue muy revelador con base a como las vidas de los peladores van a unise, digo yo...

    Que oculta el maestro?, porque se sorprendió con el nombre?

    Hakan aceptará pelar profesionalmente?

    que será de Roland??

    las preguntas comienzan a tomar fuerza y esta historia esta trazando un buen camino.

    Esperamos con ansias el siguiente capitulo, gracias por este que estuvo de lujo.

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