miércoles, 11 de abril de 2012

La Clase De Historia.


Los gritos y las risas sin control se detuvieron cuando Simón, el profesor de historia, entró al salón e clases.

—Buenos días, jóvenes.— saludó amablemente a sus alumnos, la gran mayoría tenían entre ocho y nueve años de edad.

—Buenos días profesor Simón.— dijeron al unísono.

El profesor escribió la fecha en el pizarrón 18 de Abril del año 3873, buscó en su portafolios durante unos minutos y preguntó. —Olvidé la planeación en mi vehículo, ¿Cuál es el tema que trataríamos hoy?—



—La rebelión del año 2920, profesor.— respondió Lucy, la chica más aplicada de aquel salón de clase.

—Muy bien, ¿qué saben sobre eso?— cuestionó Simón.

—Pues... según las películas, antes de la revolución de las máquinas en 3470, la guerra de 2920 fue la más grande y más dura rebelión que hemos enfrentado.— esta vez, quien habló, fue Tomas, el chico más distraído de la clase.

—Vaya, parece que mirar tantas películas al fin rinde frutos...— dijo Simón provocando la risa del salón entero. —¿Y quién sabe en qué fecha se consumó esa guerra?—

—El 20 de octubre del 2928.— respondió nuevamente Lucy.

—En efecto, fueron ocho largos años de intensa batalla, murieron miles y miles que hasta el día de hoy son condecorados como grandes héroes. Sin embargo nos mantuvimos en pie y, aquel glorioso 20 de octubre, logramos nuestra independencia definitiva.— el orgullo en el rostro del profesor Simón era evidente —Como sabrán, aquella monumental y sangrienta guerra terminó extinguiendo en su totalidad a la raza humana y, desde entonces, los simios dominamos este planeta.—

Un niño al fondo del salón, levantó el brazo pidiendo la palabra, el profesor Simón se la concedió y este dijo —Mi padre dice que los humanos no eran malos.— Varios murmullos y gritos se empezaron a escuchar en el salón de clase, muchos consideraban loco al pobre niño.

—No seas tonto Samuel, ¿Nunca has escuchado que el infierno está lleno de ellos?— gritó uno de los niños cerca de la ventana.

—Dicen que aún existen, que si duermes solo en el bosque te atrapan y te devoran para luego arrojar tus huesos bajo la cama de tus padres, por eso no debemos nunca ir solos allá.— otro niño opinó

—Agotaron los recursos naturales del planeta y les gustaba vestirse con las pieles de muchos animales, incluidos los simios, ¡Eso es algo terrible!— Lucy sonaba molesta.

—Calma, calma niños, todos son libres de opinar lo que gusten, escuchemos lo que su compañero tiene que decir.— el profesor le dio la palabra a Samuel.

Samuel pasó saliva —Según mi papá, bueno... él dice que podríamos haber vivido en armonía juntos y que, inclusive, con su ayuda habría sido mucho más sencillo repeler la rebelión de las máquinas en el año 3470.—

—Samu...— dijo el profesor —¿Sabías que fueron los humanos quienes crearon a las máquinas?— las palabras de Simón dejaron sin habla a todo el salón —Así es, cuando ellos aún gobernaban como la especie dominante, nosotros vivíamos en zoológicos mientras ellos creaban maravillas que aún usamos hoy en día, si bien es cierto que agotaron casi en su totalidad los recursos del planeta, la tecnología que desarrollaron es la que hace posible que hoy vivamos de esta manera, incluso la mayor parte de su estructura social fue adoptada por nosotros cuando ellos se extinguieron. Eran seres muy inteligentes, mucho más de lo que lo somos nosotros, quizá con su ayuda habríamos repelido con facilidad la rebelión de las máquinas pero, si no hubiera sido por ellos jamás habría sucedido.—

—Me confunde profesor, ¿eran buenos o malos?— a Lucy le encantaba preguntar.

—Eran humanos, eso es todo. Había entre ellos personas buenas, con sentimientos nobles y que, cuando descubrieron que nuestra especie empezaba a evolucionar y pensar de forma similar a la suya, creyeron que podríamos convivir en paz como lo cree el padre de Samu.—

—Entonces, ¿porqué entramos en guerra con ellos?— la atención de la clase era total a las palabras de Simón.

—Desafortunadamente los humanos malos eran quienes tenían el poder, así que, en el año 2832, decidieron que éramos una amenaza y ordenaron exterminarnos, muchos de nuestros hermanos ya empezaban a vivir en sociedad con la especie humana sin ningún contratiempo, incluso algunos asistían a escuelas humanas como cualquiera de ellos, pero la matanza fue brutal, miles murieron, machos, hembras, niños y niñas— la furia se dibujaba en el rostro del profesor —Hasta que Moomak decidió alzar a los simios en armas, durante más de cuarenta años se libró una batalla que parecía no tener final hasta que, Treba, quizá el simio más inteligente de aquella época, logró tomar el control de su sistema central de información y, por consiguiente, de todas sus máquinas. Entonces el líder Moomak decidió pagar la sangre con sangre y aniquiló a tantos humanos como fue posible, los sobrevivientes tuvieron que huir a las montañas, de ahí proviene el mito de que aún viven, se mantuvieron alejados y fueron cazados durante más de medio siglo.—

—No parecían tener muchas probabilidades, ¿Cómo pudieron armar otra rebelión desde las montañas? Los simios teníamos su tecnología— cuestionó Samu.

—Como dije antes, los humanos eran muy inteligentes, les bastaron 70 años para crear armas de destrucción masiva utilizando sólo minerales y con el sol como fuente de energía. Entonces iniciaron su rebelión, en la cual estuvieron a punto de someternos y esclavizarnos nuevamente gracias a esa extraña tecnología que aún hoy en día no ha podido ser descifrada. De no haber sido por aquel eclipse que colapsó un gran porcentaje de su arsenal, hoy no estaríamos aquí tomando clase.—

La campana sonó y los niños, por increíble que pareciera, querían seguir escuchando más —¡Continúe profesor!— Tomas estaba emocionado. —¿Qué sucedió con los últimos humanos?—

—A los pocos sobrevivientes de su última rebelión se les intentó mantener en zoológicos, pero eran imparables y de inmediato significaban un peligro para nuestra sociedad, así que se optó por exterminarlos definitivamente. Aunque hay teorías sobre algunos que se les permitió vivir a cambio de hacer experimentos con su cerebro, inclusive...— la puerta se abrió y el profesor Rise entró.

—¿Interrumpo? Mi clase debió iniciar hace cuatro minutos.—

—Lo siento profesor Rise, ya estaba por irme, nos vemos mañana muchachos y continuaremos con la plática.— dijo Simón tomando sus cosas y saliendo apresurado del salón.

1 comentario:

  1. Muy interesante y terrorífico a la vez, es una muestra de lo que podria ser la vida de los simios si dominaran el mundo despues de nosotros, creo que es un punto de vista muy bueno, me ha gustado y entretenido mucho.

    Al mismo tiempo me pone a pensar :S es cierto que podemos llevarnos a nuestra propia destrucción... vaya tu visión de éste tema es muy bueno, que bien, sigue asi Aeron, vas excelente, tus dialogos siguien siendo de lujo :) felicidades :)

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