Capítulo 2: Cambio de aires.
La campana suena anunciando el primer round de la pelea, ambos boxeadores se acercaron uno al otro con la guardia en alto, el chico del pantaloncillo azul tiró un par de combinaciones para tratar de identificar a su rival, pero el otro muchacho decidió atacar con fiereza, un vendaval de golpes vinieron sobre el joven de la esquina azul.
—¡Alza la guardia, Tino!— eran las órdenes de su entrenador, a las cuales él obedeció.
Los golpes del rival eran muy potentes y en más de una ocasión hicieron aturdir a Tino, que mantuvo con fuerza la guardia alta. Así transcurrieron cuatro de los doce asaltos que marcaba el reglamento, Tino cubriendo su rostro y cuerpo mientras su rival atacaba sin miramientos cada hueco en su defensa, costó mucho trabajo pero el chico del pantaloncillo azul se mantuvo en equilibrio.
—¡Alza la guardia, Tino!— eran las órdenes de su entrenador, a las cuales él obedeció.
Los golpes del rival eran muy potentes y en más de una ocasión hicieron aturdir a Tino, que mantuvo con fuerza la guardia alta. Así transcurrieron cuatro de los doce asaltos que marcaba el reglamento, Tino cubriendo su rostro y cuerpo mientras su rival atacaba sin miramientos cada hueco en su defensa, costó mucho trabajo pero el chico del pantaloncillo azul se mantuvo en equilibrio.
—¡Es tu turno de atacar! ¡Ahora!—gritó el entrenador al ver al rival sumamente cansado de tantos golpes. Tino arremetió con todo su arsenal de combinaciones, impactó rostro y costados tantas veces que perdió la cuenta.
Parecía que el combate estaba ganado, el rival empezaba a tambalearse, sin embargo, lo que sucedió después sorprendió a toda la arena. Al verse atrapado y sin poder de reacción, el rival abrazó a Tino y, mientras este esperaba a que el referee los separará según las reglas, fue atacado con tres rodillazos muy potentes en el costado derecho, la campana sonó marcando el final de la pelea y el triunfo para Tino por descalificación, sin embargo las costillas rotas tardarían demasiado tiempo en sanar, quizá este era el final de su joven carrera.
Más tarde, en uno de los vestidores, un joven discute airadamente con su entrenador. —No puedo continuar, Hakan, lo siento, si no obedeces las reglas nunca llegarás a ningún lado.—
—Entonces, ¿Qué voy a hacer?—
—No sé y tampoco me interesa, mejor busca otro entrenador y deja de hacerme perder el tiempo.— dicho esto, el entrenador salió del vestidor mientras Hakan se mantenía en silencio y miraba el vacío. Acababa de romper las costillas de un joven boxeador y todo por no poder controlar su temperamento, no era la primera vez que rompía las reglas de un combate de boxeo, pero esta vez había superado los límites, seguramente lo suspenderían por un año bajo el cargo de actitud antideportiva, ¿Cómo haría para conseguir dinero en ese tiempo?
—Mamá, estoy aquí...— dijo Hakan al llegar a casa, su madre lo esperaba en la habitación, esa misma habitación en la que lo había esperando durante muchos años.
—Que alegría que hayas vuelto hijo, ¿Cómo te fue?—
—Mal, me suspendieron.—
—¿Qué? ¿Porqué? ¿Qué ha sucedido?—
—El tipo con el que peleaba empezaba a ganarme, perdí el control y lo golpee con las rodillas, me descalificaron y, según el oficial, esto conllevará alguna suspensión, así que...—
—Oh Hakan.— se lamentó la madre.
—No te preocupes, encontraré la manera de traer dinero a casa.—
—Sé que lo harás, y me alegro mucho que ya no vayas a participar en ese salvaje deporte, busca un trabajo normal, te lo ruego, hijo.—
La madre de Hakan estaba enferma, hacía ya muchos años que la artritis no le permitía hacer casi ninguna actividad y, desde que tuvo edad suficiente, Hakan había trabajado para aportar recursos a la casa. A la edad de 14 años había comenzado a entrenarse para ser boxeador, igual que su padre, ganaba una considerable suma de dinero por cada pelea pero una parte era para su entrenador y otra para pagar la membresía del gimnasio, por lo que no quedaba mucho para su madre y él, aún así el dinero siempre ajustaba, su madre parecía hacer magia. Cuando se volvió profesional, las cosas mejoraron un poco, sin embargo había perdido eso, ya no tenía licencia para seguir boxeando, así que debía encontrar otra manera de ganar dinero.
—Sabes que soy bastante torpe para la mayoría de las cosas y creo que soy demasiado viejo para conseguir un trabajo de repartir periódicos, mamá.—
—Pero hay otras cosas que puedes hacer, quizá si vas a ver al señor Zavala te de un puesto de intendente en su edificio, la vecina me comentó que estaba buscando a alguien.—
—Tal vez podría trabajar de vigilante nocturno en algún puesto comercial.—
—No quiero que arriesgues más tu vida, hijo.— la madre de Hakan sufría cada vez que su hijo se subía al ring, pensarlo de noche enfrentando maleantes no le parecía una mejor idea.
—Sabes... el otro día escuché que habría un torneo.— la voz de Hakan parecía temerosa.
—Ya no puedes boxear, Hakan. Busca un empleo seguro, uno donde yo no tenga que rezar cuarenta rosarios para que mi hijo regrese en una sola pieza a casa.— una leve risa se escuchó.
—No es un torneo de box...—
La enferma mujer suspiró —Ve al grano, hijo.—
—Son Artes Marciales Mixtas.—
—¡NO!— gritó la madre de inmediato.
—Pero mamá, estoy seguro que tengo cualidades, sólo será cuestión de buscar a un entrenador y...—
—¡Que no, he dicho! Y sal de aquí, necesito dormir.— cerró los ojos y fingió que empezaba a dormir.
—Ambos sabemos lo que sucederá.— dijo Hakan y salió del cuarto.
Mientras una lágrima corría por el rostro de su madre, ella sabía que tenía un hijo muy testarudo, sólo pudo decir —Mi pobre hijo...— y lloró en silencio.
Mientras una lágrima corría por el rostro de su madre, ella sabía que tenía un hijo muy testarudo, sólo pudo decir —Mi pobre hijo...— y lloró en silencio.
El torneo de Artes Marciales Mixtas era demasiado amateur, no era para nada de gran nivel, pero había un premio de $10,000 al primer lugar. Las AMM aún eran un deporte poco popular en aquel pueblo, así que Hakan creía que no habría gran competencia, también era imposible encontrar un entrenador especializado en esa mezcla de disciplinas, así que tomó una decisión. —Siempre dicen que en la web se encuentra todo, ¿Se podrá encontrar un entrenador de AMM?— dijo para sí mismo. Más tarde, fue a visitar a su amigo 'Net' para que le ayudara en su búsqueda.
—¿Qué pasa viejo?— preguntó Net, un tipo regordete y con gafas que pasaba horas frente a su computadora.
—Necesito tu ayuda, quiero buscar información sobre AMM—
—¡Ah! y... ¿qué diablos es eso?—
—Artes Marciales Mixtas, idiota. Habrá un torneo en dos semanas y quiero participar, he visto algunos videos otras veces pero esta vez quiero poner atención a las estrategias.—
—¿Un torneo? Genial, bueno y... ¿qué quieres que te ayude a buscar?—
—Un buen entrenador o, en su defecto, rutinas de entrenamiento, manuales, lo que sea que encuentres.—
—Bueno, déjame revisar... — Net tecleó algunas cosas en su computadora y, luego de varios minutos, por dijo —Vale Hak, mira... esto te va a costar una hamburguesa ¿ok?—
—Agradece que no te partiré la cara si no me das la información.—
Net soltó una carcajada —Parece que este deporte está creciendo mucho, he encontrado entrenadores profesionales en todo el país, pero reduje la búsqueda a este estado y...—
—¿Qué? Habla...— Hakan se desesperaba.
—Nadie es tan estúpido para subir sus rutinas de entrenamiento a Internet, ¿porqué creíste que si?— se burló Net.
Hakan se llevó las manos al rostro —Entonces busca a alguien que pueda entrenarme, lo más cercano aquí.—
—Supongo que buscar información del torneo estatal servirá, mira, he encontrado el canal de videos de un tipo tan narcisista que sube todas sus peleas profesionales a Internet.—
Hakan se llevó las manos al rostro —Entonces busca a alguien que pueda entrenarme, lo más cercano aquí.—
—Supongo que buscar información del torneo estatal servirá, mira, he encontrado el canal de videos de un tipo tan narcisista que sube todas sus peleas profesionales a Internet.—
—Perfecto, creo que eso servirá, déjame ver uno.—
—Claro.. — Net reprodujo uno de los videos del canal y apareció en pantalla un sujeto muy fuerte y ágil dándole una paliza a un pobre desafortunado —En su primer pelea ganó en sólo 0:31 segundos— dijo Net —Y en la segunda sólo le tomó 0:58 segundos, es una bestia.—
—Sí que lo es— dijo Hakan sin dejar de ver el monitor — Es impresionante, ¿Cómo dices que se llama?—
—Déjame ver... —Net consultaba la información detallada del último video subido —¡Aquí está! Dice que es alumno de un tal 'Dogo' y es el nuevo campeón estatal, su nombre es Roland Moran.—

Oh perfecto!!, un personaje paralelo, este chico si me cayó bien :) no como el otro, seguro sus destinos serán juntados en el transcurso de la historia, muy bien Aeron que bien que te animaste a seguir con esta novela tan interesante y diferente :) esperando el capitulo 3, no tardes tanto.
ResponderEliminarya quiero ver sangre!!!!!!!!!!