Capítulo 8: La chica nueva.
—Esta tarde pasé a recoger el correo de tu madre, ya llegó tu encargo.—
—Gracias, amigo.— Hakan hablaba con Net al teléfono.
—¿Porqué no enviaste el dinero de Maya a su dirección? ¿Tenías que enviarle ambos sobres a tu madre?—
—¿De qué hablas? Claro que le envié su parte directo a Maya.—
—Pues seguro hubo un error, parece que los dos llegaron a nombre de tu madre, de cualquier manera, ella misma le hará llegar a Maya su parte. Dime, ¿Qué se siente ser profesional?— peguntó Net.
—Gracias, amigo.— Hakan hablaba con Net al teléfono.
—¿Porqué no enviaste el dinero de Maya a su dirección? ¿Tenías que enviarle ambos sobres a tu madre?—
—¿De qué hablas? Claro que le envié su parte directo a Maya.—
—Pues seguro hubo un error, parece que los dos llegaron a nombre de tu madre, de cualquier manera, ella misma le hará llegar a Maya su parte. Dime, ¿Qué se siente ser profesional?— peguntó Net.
—Es genial, viejo, te hacen entrevistas para algunos programas de radio y revistas, recibí muchos abrazos y felicitaciones por mi victoria, ahora puedo presumir un record de 1-0.— Hakan estaba feliz de haber iniciado con el pie derecho su etapa profesional.
—¿Y qué sigue ahora?—
—Pues entrenar más, prepararme, no tienes idea de cuantas artes marciales existen y todas las conoce el maestro ‘Dogo’.—
—Aprovecha esa fuente de aprendizaje, he buscado información sobre él y es una de las figuras más respetadas en el deporte.— Net también parecía admirado por la grandeza del maestro.
—Lo extraño es que no tenga tras de sí una carrera muy brillante como peleador, ni siquiera sé si fue profesional.—
—Sabes que todo se encuentra en la red, buscaré lo más que pueda sobre su pasado antes de hacerse entrenador.—
—¡Genial! Bueno, debo irme que ya es hora de dormir y mañana hay que reanudar el entrenamiento.— Se despidió Hakan.
—Está bien, rómpete la madre amigo, yo sé que serás grande…—
Con una sonrisa en los labios, Hakan se despidió —Gracias y adiós Net—
—¡Oye, espera!—
—¿Qué pasa?—
—¡Jódete!— fue lo último que Net dijo antes de cortar la llamada.
Hakan movió la cabeza y se fue a acostar. Tan sólo al cerrar los ojos se le venía a la mente cada segundo de su debut como profesional, casi podía sentir de nueva cuenta los golpes de Steve McNabb sobre su rostro, las heridas de cinco días aún no sanaban del todo, pero la juventud y la piel curtida en boxeo le habían permitido tener una recuperación más rápida.
A la mañana siguiente, Hakan se encontraba haciendo lagartijas cuando Alvin llegó. —¿Qué pasa bro?—
—Nada, llegas tarde.—
—Lo sé, lo sé, ¿Dónde está Eze? Me va a colgar de las bolas.— dijo preocupado.
—Tienes suerte, no ha llegado todavía, pero será mejor que empieces a sudar para que no crea que vienes llegando en cuanto entre por esa puerta.—
—Eso haré.—
Ambos peleadores continuaron haciendo rutinas de ejercicio hasta las 10 a.m. que era momento del desayuno, después tomaron su primer reposo del día.
—Es de lo más extraño, Eze no llegó.— comentó Alvin.
Hakan sólo asintió con la cabeza, miró hacia la puerta y dijo —Aunque… parece que tenemos compañía.—
Una mujer cargando una maleta entró al Santuario mirando a todos lados, Hakan y Alvin se acercaron para saber qué era lo que se le ofrecía.
—Busco a Ezequiel ¿Está aquí?— preguntó.
—¿Quién lo busca?— dijo Alvin en tono de coqueteo.
La muchacha lo miró con desconfianza —Quedó de verme aquí para un entrenamiento en punto de las 12 p.m.—
—¡Uh! Una chica en el entrenamiento, me agrada. Alvin Tabet es mi nombre, nena, me dicen ‘Tigre’.— con tono irónico, Alvin se presentó ante la invitada.
—Es muy extraño, debería estar aquí desde las 7 a.m. pero, no ha llegado, él nunca es impuntual— respondió Hakan interrumpiendo a su compañero. —Pero puedes esperarlo si quieres, mientras quizá te gustaría observarnos entrenar para que veas lo que te espera.—
Con una expresión de duda y una extraña sonrisa la chica dijo —Está bien, me sentaré por aquí.— y buscó un lugar para acomodarse.
—Cielos, es muy guapa… ¡La pido!— dijo Álvin una vez a solas con Hakan.
—Cierra la boca y entrenemos, supongo que podemos repasar las rutinas de Kickboxing en lo que Eze aparece, ¿qué opinas?— sugirió Hakan.
—Perfecto bro, pero te advierto que pienso lucirme con esta nena, si te pego muy duro por favor, no lo tomes personal.— Alvín guiñó el ojo y 24/7 sólo movió la cabeza.
Después de tener el equipamiento adecuado, Alvin y Hakan simularon un combate de Kickboxing a ritmo moderado, un par de patadas y golpes, nada fuera de lo normal. Luego de media hora de práctica ligera y de Alvin pavoneándose frente a la chica nueva, esta decidió acercarse.
—No se ofendan chicos, pero jamás he visto a alguien usar las piernas de peor manera que ustedes.—
—Ah, y has visto a muchos, supongo.— Alvin parecía ofendido.
—Algo así…— la chica nueva sonreía —De hecho, con sólo verte este pequeño rato te puedo decir que podría vencerte ahora mismo, he telegrafiado tus movimientos y dudo mucho que pudieras hacerme frente.—
Hakan se rió y miró a Alvin quien no podía creer lo que había escuchado. —¿Has escuchado eso? A mí me sonó como un reto.—
—¡Lo fue!— complementó la muchacha.
—Lo siento nena, pero las mujeres son para besarse, abrazarse y amarse, no para golpearse.— se negó el llamado 'Tigre'.
—Oh descuida, no me golpearás, te lo aseguro.— la chica seguía provocando a Alvín, quien sólo agitó los brazos en señal de desaprobación.
—Bien, bien, hagamos esto: Si te toco con el guante o el pie sobre el casco o el costado en diez ocasiones, la pelea termina y gano yo. Creeme, no quiero golpearte de verdad, nena.— propuso Alvín.
—A mi me suena justo.— Hakan apoyaba la idea. —Yo mismo seré el juez.—
—Está bien, que así sea, pero si yo te derribo, te noqueo o te mato, usando mis pies y manos la pelea habrá terminado y habré ganado.— respondió la chica nueva.
—Hecho.— sonrió Alvin —Por allá puedes encontrar equipo para tu protección, supongo que serás talla…—
—No te preocupes, yo traigo mi propio equipo.— la muchacha fue hacia su maleta y sacó un casco, guantes y espinilleras color rosado.—
—¡Cuánta dulzura!— dijo Alvin a Hakan quien sólo respondió con una sonrisa.
Los combatientes se colocaron frente a frente y 24/7 tomó su lugar como juez. —Ya conocen las reglas chicos, ustedes las inventaron, así que... dense duro.—
Alvin parecía muy confiado, con los brazos abajo y reía mostrando piedad a la chica nueva quien, con semblante serio y la guardia en alto, no lo perdía de vista un solo momento. Tabet movió la cadera y con un volado de derecha buscó tocar el casco de su rival, pero esta fue mucho más rápida, entró en la zona de Alvin y con un potente uppercut directo a la mandíbula lo mandó de espaldas a la alfombra.
—¿Gané?— dijo la chica con tono de burla.
Alvin se intentó poner de pie pero todo parecía darle vueltas. —Eso no es justo, no estaba preparado.—
—Amigo, ¿estás bien?— dijo Hakan sin poder creer aún lo que había visto.
—Claro que estoy bien, quiero la revancha.—
—Ni hablar, ya te derroté y no tengo porque hacerlo de nuevo.— rió la muchacha.
—Ese fue un movimiento muy rápido y exacto, no cualquiera puede hacer eso. Eres boxeadora profesional ¿verdad?— 24/7 ahora parecía mucho más interesado en la chica nueva.
—Algo así…— respondió ella con una sonrisa —¿Quieres probar mis puños tú también?—
—No, no, quiero pelear yo de nuevo…— Alvin se levantó pero las piernas lo traicionaron y se cayó de nueva cuenta sobre sus rodillas. —Está bien, está bien, me quedaré aquí.—
—¿Entonces? ¿Quieres pelear conmigo?— la chica desafió de nueva cuenta a Hakan.
—Mismas reglas, pero te advierto que yo también fui boxeador profesional. Y ahora que veo de lo que eres capaz, no me vas a sorprender.— advirtió.
La chica sólo dibujó una sonrisa y se puso en guardia, Hakan hizo lo propio y empezó a acechar a su rival quien cautelosa sólo buscaba un error en su defensa. Luego de algunos minutos de estudio, por fin 24/7 empezó la ofensiva con un jap que alcanzó a tocar la parte de arriba del casco de la chica nueva.
—Primer golpe, faltan nueve.— dijo sin recibir respuesta.
La muchacha tiró una combinación que fue esquivada con facilidad por 24/7 moviendo el cuello para después contraatacar con una patada doble a los costados de su rival.
—Dos y tres, sólo siete más y habré ganado.— presumió Hakan.
El gustó le duró poco pues, con agilidad felina, la chica nueva dio un salto con patada frontal impactando directo en el plexo de Hakan quien sólo se fue para atrás adolorido, pero la muchacha no dejó de sofocarlo y logró conectar varias combinaciones de patadas y golpes tan rápidas que 24/7 no podía detener todo.
La chica bajó el ritmo y dijo —¿Aún no te sorprendo?—
—Ni un poco…— mintió Hakan. —“Jamás había visto a alguien mover las piernas de manera tan rápida y precisa”— pensó para sí mismo. —“Acabaré con esto de una vez.”—
Hakan tomó una fuerte ofensiva de combinaciones exactas pero moderando su fuerza, logró tocar el casco y los costados de la chica nueva en cinco ocasiones, sólo necesitaba tocarla dos veces más y habría ganado el combate, pero empezaba a sentirse cansado y, sobretodo, dañado por los múltiples golpes sin piedad que su rival le había propinado.
—Parece que es mentira que las chicas no saben pegar.— comentó Hakan en broma.
—Tú mismo lo estás probando ahora, y esto no es nada.—
Hakan vio un pequeño descuido en la guardia derecha de la chica nueva y colocó una veloz patada en el costado.
—Ese fue mi golpe número nueve, uno más y estarás fuera.—
—Quiero verte intentarlo.—
24/7 tomó eso como un reto y fue sobre ella con un cruzado de derecha para terminar de una vez por todas aquella pelea, sin embargo, la chica se encogió sobre su lado diestro y giró 180° levantando la pierna hasta el rostro de Hakan que no sólo falló su golpe sino recibió de lleno el impacto del pie de su rival en un costado de la cabeza haciéndolo caer de manera estrepitosa contra la alfombra.
—¡Diablos!— dijo Hakan al intentar levantarse. —¿Cómo has hecho eso?— los oídos aún le zumbaban por el impacto y todo el gimnasio le daba vueltas.
—Así que ya han conocido a mi hermana…— dijo Eze que justo estaba llegando al Santuario para ver a Hakan caer derrotado.
—¿Tu hermana?— preguntó Alvin sin poder creerlo. —¿Esta… 'máquina de matar' es tu hermana?—
—Oh si, su nombre es Laura y no sólo es mi hermana…— Eze se acercó a la chica nueva y le puso una mano en el hombro, luego miró a los dos chicos aún en el suelo y dijo —Les presento a su nueva maestra de Savate.—

Wuauu que buen capitulo, por fin sale a relucir la equidad de genero, y de que manera, toda una patea traseros, me encanta!! :) estuvo de lujo este cap, me fascinó y ahora si le entendi a las palabras, voy progresando :) espero con ansias el siguiente, ahh ya quiero leerlo, soy totalmente prpresa de tu historia :)
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