Ningún señor alzó la mano,
las espadas nunca gritaron,
y como el pecho de tu hermano
los sueños rotos quedaron.
¿Quién socorre a la nobleza?
La ambición de bondad se viste,
se necesita más que destreza
pues el venado muy fuerte embiste.
El dragón no despertó
de su sueños de eminencia,
su gran ira se perdió,
lo consumió la demencia.
A tu muerte no habrá un triste,
jamás ocupaste el trono,
de la bestia salvaje obtuviste
una cruel corona de oro.
El verano acabará,
el septón dirá "os bendigo",
y un bardo cantará
la historia del Rey Mendigo.

ResponderEliminarVaya!!!! un poema de la mente brillante de Aeron, eso no me lo esperaba ehh, de verdad, que sorpresa tan agradable!!
Esta bien chido, muy dramatico y eso me encanta, el toque que siempre sacas a relucir se muestra hasta en poemas!
Quedó muy bien, demasiado bien, :) ahora puedes decir que lo puedes todo amigo.
Por primera vez no sales en un escrito tuyo, ya que tu eres Sir XD cuidate