Capítulo 10: Una Cerveza.
Durante una práctica más, previa a su segunda pelea profesional, 24/7 y "El Tigre" golpean incansablemente los costales de entrenamiento, para practicar sus golpes directos y sus movimientos de cabeza.
—¿Qué es lo que te preocupa viejo?— preguntó Alvin al ver preocupación en el rostro de su compañero.
—Hace semanas que no logro comunicarme con mi madre, afortunadamente mis amigos me han dicho que está bien pero... no entiendo porque no quiere responder el teléfono.— respondió Hakan.
—¿Qué es lo que te preocupa viejo?— preguntó Alvin al ver preocupación en el rostro de su compañero.
—Hace semanas que no logro comunicarme con mi madre, afortunadamente mis amigos me han dicho que está bien pero... no entiendo porque no quiere responder el teléfono.— respondió Hakan.
—Bueno pues, ¿Qué le hiciste?—
—Nada, aunque ella nunca estuvo de acuerdo con esto de las artes marciales mixtas, por alguna razón las odia.—
—¿Las odia? ¡Rayos! Yo hace tres años ni siquiera las conocía.— dijo Alvin en medio de una gran risa. —Pero si te dejó ser boxeador ¿no? Eso es lo raro.—
—Es que mi padre fue boxeador, yo quise seguir sus pasos aunque ella al principio se negó, pero con un poco de insistencia logré convencerla. Lástima que no ha sido así con esto de las AMM.— Hakan tiró un par de golpes más al costal de entrenamiento.
—¿Tu padre qué opina de esto?—
Hakan tiró una última patada con todas sus fuerzas contra el costal y dijo —No lo sé, no lo he visto nunca, nos abandonó cuando yo era un bebé.— tomó la toalla y se dirigió a las regaderas. Después de asearse, Hakan caminaba por el pasillo con rumbo al pequeño cuarto que estaba ambientado como su habitación, cuando una voz llamó su atención.
—Ya que la práctica terminó, ¿Quieres ir por un trago?— pregunto Laura que estaba sentada en una de las bancas sosteniendo su bolso de entrenamiento.
—La verdad es que no tomo, lo siento.— respondió apenado 24/7.
—Descuida, venden refresco con popote para los más pequeños.— insistió Laura.
Finalmente, Hakan aceptó la invitación y fue a un bar cercano a "El Santuario" para relajarse de cara a su compromiso el fin de semana.
—Dentro de tres días, tendré mi segunda pelea profesional, ¿Algún consejo?— preguntó a Laura esperando que su experiencia de campeona mundial de Savate pudiera servirle de algo.
—Mi consejo es que no pierdas.— respondió la maestra.
—¡Menudo consejo!—
—¿Te parece difícil? ¿De verdad te parece tan difícil ganar?— Laura dio un trago a su cerveza hasta que se la terminó.
—No, nada de eso, lo haré, tengo confianza en mí.— respondió Hakan muy seguro.
—La humildad no está peleada con la confianza en sí mismo. Te felicito, sé que te irá muy bien... — Laura observó la botella de refresco vacía que tenía Hakan en sus manos —Voy por otra cerveza, ¿Quiere otro jugo de fruta el niño?— preguntó bromeando.
—Sí— contestó —Pero esta ronda yo la invito.— se levantó y fue hacia la barra, pidió una cerveza más para Laura y una bebida de limón para él.
—Tu novia es muy guapa, amigo.— dijo un sujeto sentado en la barra.
—Lo es ¿verdad? Pero no es mi novia.— Hakan tomó los tragos y regresó a la mesa.
—Si crees que trayéndome una cerveza a la mesa me conquistarás, estás muy equivocado muchacho, necesitas más que eso.— dijo Laura en tono de coqueteo.
—Claro, en cambio yo caería a tus pies fácilmente.—
—¿Porqué soy hermosa?—
—Porque me noquearías con una de tus patadas.— entre risas, continuaron con su conversación. —¿Cómo es que el maestro 'Dogo' sabe tanto de las AMM sin haber tenido una carrera profesional?—
—Si la tuvo. — respondió Laura — Ezequiel me platicó que tuvo una fugaz carrera pero sin derrotas, logró un record de 4-0, pero se retiró.—
—¿Se retiró tan pronto? ¿Por qué haría eso?— Hakan no entendía.
—No lo sé, Eze dice que tuvo sus razones y que él las comprende, pero nunca me las ha compartido.—
—Diablos, cuando yo logre el record 4-0 nadie podrá detenerme.— bromeo Hakan.
—Si trabajas, tienes disciplina y aprovechas la enorme fuente de conocimientos que es 'Dogo', nadie podrá vencerte.— Laura aumentaba su confianza.
La plática poco a poco se volvió más coloquial y entre bromas y risas ambos terminaron sus respectivos tragos, Hakan empezaba a sentir un poco de sueño pero Laura parecía estar animada.
—¿Quieres otra cerveza?— preguntó Hakan.
—Sí, la última de la noche, pero no te preocupes, yo mismo iré por ella.— Laura se levantó y se dirigió a la barra para pedirse un trago final antes de irse a casa. —Una cerveza más, por favor y la cuenta.—
El mismo sujeto que había hablado con Hakan la miró de pies y cabeza, sonrió y dijo —No puedo creer que una chica tan linda esté aquí sin novio.— Laura le ignoró —¿Porqué no me dejas invitarte este trago? Anda...—
—No, gracias, tengo compañía.— respondió con una sonrisa.
—¿Ese tipo?— el ebrio sonrió —Dice que no es tu novio.—
—No, no lo es, pero vengo con él así que déjame en paz.— Laura empezaba a sentirse molesta, tomó la botella de cerveza y dio media vuelta para dirigirse a su mesa.
—Eres una chica ruda ¿he?— el ebrio se levantó y con una mano la tomó por un brazo.
—Por favor, suéltame.— dijo Laura con tranquilidad.
—Amigo, deja a la chica en paz.— sugirió el barman.
—No te preocupes, no voy a hacerte daño...— el ebrio se acercó a ella y puso su otra mano en el trasero de Laura, esta reaccionó dando velozmente un giro y reventando la botella de cerveza en la cabeza del ebrio, quien aturdido se llevó las manos a la nuca, Laura brincó y le pegó una tremenda patada frontal directo en el rostro. El ebrio cayó al suelo aparentemente inconsciente mientras todo el bar se había quedado en silencio.
Laura sacó varios billetes de su bolso y se los arrojó al barman. —Lo siento mucho.— dijo y con una mirada llamó a Hakan que se había quedado atónito ante tal espectáculo.
—¿Haces esto muy a menudo?— preguntó 24/7.
—De hecho me vetan de bares todo el tiempo.— respondió la maestra con una sonrisa y ambos salieron del lugar.
Una vez afuera, se despidieron —Bueno, debo irme y creo que no te veré hasta el día de la pelea, se supone que debo estar en concentración.—
—Así es, pero esto sirvió para que te relajaras un poco ¿Cierto?—
—Sí, claro, nada como ver a tu maestra de Savate apalear a un ebrio en un bar cualquiera, ¡Súper relajado!— bromeo Hakan —Irás al evento el fin de semana.—
—No quisiera, darán la trilogía de "Matrix" en televisión, pero Eze insiste en que debo ir.— respondió Laura.
—¿Matrix?— rió Hakan.
—Cierra la boca, estaré ahí, espero no hagas quedar en vergüenza a "El Santuario".—
—Verás que no, siempre doy mi máximo esfuerzo.— Hakan se acercó a Laura y la tomó por la cintura.
—Ya veo...— se dejó abrazar mientras Hakan le daba un par de besos en el cuello y luego en la mejilla acercándose ligera y cuidadosamente a su boca —¿Recuerdas lo que te dije esta noche?— preguntó Laura.
—¿Qué soy un pequeño que bebe refresco con popote?— dijo Hakan a punto de besarla en los labios.
—No...— respondió Laura poniendo su mano justo entre la boca de Hakan y la suya. —Que necesitarías algo más que una cerveza para conquistarme.— Le dio un beso en la mejilla y se alejó.
Hakan se quedó mirándola con una sonrisa de oreja a oreja y dijo para sí mismo. —¡Me derrotó otra vez!—
—Nada, aunque ella nunca estuvo de acuerdo con esto de las artes marciales mixtas, por alguna razón las odia.—
—¿Las odia? ¡Rayos! Yo hace tres años ni siquiera las conocía.— dijo Alvin en medio de una gran risa. —Pero si te dejó ser boxeador ¿no? Eso es lo raro.—
—Es que mi padre fue boxeador, yo quise seguir sus pasos aunque ella al principio se negó, pero con un poco de insistencia logré convencerla. Lástima que no ha sido así con esto de las AMM.— Hakan tiró un par de golpes más al costal de entrenamiento.
—¿Tu padre qué opina de esto?—
Hakan tiró una última patada con todas sus fuerzas contra el costal y dijo —No lo sé, no lo he visto nunca, nos abandonó cuando yo era un bebé.— tomó la toalla y se dirigió a las regaderas. Después de asearse, Hakan caminaba por el pasillo con rumbo al pequeño cuarto que estaba ambientado como su habitación, cuando una voz llamó su atención.
—Ya que la práctica terminó, ¿Quieres ir por un trago?— pregunto Laura que estaba sentada en una de las bancas sosteniendo su bolso de entrenamiento.
—La verdad es que no tomo, lo siento.— respondió apenado 24/7.
—Descuida, venden refresco con popote para los más pequeños.— insistió Laura.
Finalmente, Hakan aceptó la invitación y fue a un bar cercano a "El Santuario" para relajarse de cara a su compromiso el fin de semana.
—Dentro de tres días, tendré mi segunda pelea profesional, ¿Algún consejo?— preguntó a Laura esperando que su experiencia de campeona mundial de Savate pudiera servirle de algo.
—Mi consejo es que no pierdas.— respondió la maestra.
—¡Menudo consejo!—
—¿Te parece difícil? ¿De verdad te parece tan difícil ganar?— Laura dio un trago a su cerveza hasta que se la terminó.
—No, nada de eso, lo haré, tengo confianza en mí.— respondió Hakan muy seguro.
—La humildad no está peleada con la confianza en sí mismo. Te felicito, sé que te irá muy bien... — Laura observó la botella de refresco vacía que tenía Hakan en sus manos —Voy por otra cerveza, ¿Quiere otro jugo de fruta el niño?— preguntó bromeando.
—Sí— contestó —Pero esta ronda yo la invito.— se levantó y fue hacia la barra, pidió una cerveza más para Laura y una bebida de limón para él.
—Tu novia es muy guapa, amigo.— dijo un sujeto sentado en la barra.
—Lo es ¿verdad? Pero no es mi novia.— Hakan tomó los tragos y regresó a la mesa.
—Si crees que trayéndome una cerveza a la mesa me conquistarás, estás muy equivocado muchacho, necesitas más que eso.— dijo Laura en tono de coqueteo.
—Claro, en cambio yo caería a tus pies fácilmente.—
—¿Porqué soy hermosa?—
—Porque me noquearías con una de tus patadas.— entre risas, continuaron con su conversación. —¿Cómo es que el maestro 'Dogo' sabe tanto de las AMM sin haber tenido una carrera profesional?—
—Si la tuvo. — respondió Laura — Ezequiel me platicó que tuvo una fugaz carrera pero sin derrotas, logró un record de 4-0, pero se retiró.—
—¿Se retiró tan pronto? ¿Por qué haría eso?— Hakan no entendía.
—No lo sé, Eze dice que tuvo sus razones y que él las comprende, pero nunca me las ha compartido.—
—Diablos, cuando yo logre el record 4-0 nadie podrá detenerme.— bromeo Hakan.
—Si trabajas, tienes disciplina y aprovechas la enorme fuente de conocimientos que es 'Dogo', nadie podrá vencerte.— Laura aumentaba su confianza.
La plática poco a poco se volvió más coloquial y entre bromas y risas ambos terminaron sus respectivos tragos, Hakan empezaba a sentir un poco de sueño pero Laura parecía estar animada.
—¿Quieres otra cerveza?— preguntó Hakan.
—Sí, la última de la noche, pero no te preocupes, yo mismo iré por ella.— Laura se levantó y se dirigió a la barra para pedirse un trago final antes de irse a casa. —Una cerveza más, por favor y la cuenta.—
El mismo sujeto que había hablado con Hakan la miró de pies y cabeza, sonrió y dijo —No puedo creer que una chica tan linda esté aquí sin novio.— Laura le ignoró —¿Porqué no me dejas invitarte este trago? Anda...—
—No, gracias, tengo compañía.— respondió con una sonrisa.
—¿Ese tipo?— el ebrio sonrió —Dice que no es tu novio.—
—No, no lo es, pero vengo con él así que déjame en paz.— Laura empezaba a sentirse molesta, tomó la botella de cerveza y dio media vuelta para dirigirse a su mesa.
—Eres una chica ruda ¿he?— el ebrio se levantó y con una mano la tomó por un brazo.
—Por favor, suéltame.— dijo Laura con tranquilidad.
—Amigo, deja a la chica en paz.— sugirió el barman.
—No te preocupes, no voy a hacerte daño...— el ebrio se acercó a ella y puso su otra mano en el trasero de Laura, esta reaccionó dando velozmente un giro y reventando la botella de cerveza en la cabeza del ebrio, quien aturdido se llevó las manos a la nuca, Laura brincó y le pegó una tremenda patada frontal directo en el rostro. El ebrio cayó al suelo aparentemente inconsciente mientras todo el bar se había quedado en silencio.
Laura sacó varios billetes de su bolso y se los arrojó al barman. —Lo siento mucho.— dijo y con una mirada llamó a Hakan que se había quedado atónito ante tal espectáculo.
—¿Haces esto muy a menudo?— preguntó 24/7.
—De hecho me vetan de bares todo el tiempo.— respondió la maestra con una sonrisa y ambos salieron del lugar.
Una vez afuera, se despidieron —Bueno, debo irme y creo que no te veré hasta el día de la pelea, se supone que debo estar en concentración.—
—Así es, pero esto sirvió para que te relajaras un poco ¿Cierto?—
—Sí, claro, nada como ver a tu maestra de Savate apalear a un ebrio en un bar cualquiera, ¡Súper relajado!— bromeo Hakan —Irás al evento el fin de semana.—
—No quisiera, darán la trilogía de "Matrix" en televisión, pero Eze insiste en que debo ir.— respondió Laura.
—¿Matrix?— rió Hakan.
—Cierra la boca, estaré ahí, espero no hagas quedar en vergüenza a "El Santuario".—
—Verás que no, siempre doy mi máximo esfuerzo.— Hakan se acercó a Laura y la tomó por la cintura.
—Ya veo...— se dejó abrazar mientras Hakan le daba un par de besos en el cuello y luego en la mejilla acercándose ligera y cuidadosamente a su boca —¿Recuerdas lo que te dije esta noche?— preguntó Laura.
—¿Qué soy un pequeño que bebe refresco con popote?— dijo Hakan a punto de besarla en los labios.
—No...— respondió Laura poniendo su mano justo entre la boca de Hakan y la suya. —Que necesitarías algo más que una cerveza para conquistarme.— Le dio un beso en la mejilla y se alejó.
Hakan se quedó mirándola con una sonrisa de oreja a oreja y dijo para sí mismo. —¡Me derrotó otra vez!—

Que emosion!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarEl amor florece por fin en esta ruda historia, osea que ya tiene de todo :O
Ah que buena dosis de buena lectura me diste, me dieron saltos en el corazon, dios es tan buena esta historia que merece que mas personas la valoren.
Ya quiero ver la pelea y lo que viene parece todo un Bum!! :O
Y esa Laura toda cusca, pateatraseros y al final sacatona, jajaja, me encantó, simplemente eso, me dejaste con la boca abierta :)
El 11 cuando?? XD
Lo unico que no me quedó claro es porque fueron a un bar gay?, acaso en realidad Laura es Lauro y quiere seducir a Hakan para que le costee la viginoplastia :o eso esta por verse :o
ResponderEliminarNo era un bar gay, aunque el cantinero le hacía ojitos a Hakan (es broma).
Eliminar¡Saludos Katerina!